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Fija el ancho del lienzo en diamantes — cuantos más diamantes
más detalle y más grande el cuadro terminado.
Elige cuántos colores de diamante quieres. Menos colores es más fácil de montar; más colores conserva mejor los matices de la foto.
Revisa el tamaño final del lienzo
calculado a partir de la rejilla y el diamante estándar de 2
5 mm.
Descarga la plantilla como SVG o PNG: incluye la rejilla de diamantes redondos con un símbolo por celda y una leyenda con los códigos DMC/DRM y el número de diamantes de cada color.
La plantilla dibuja diamantes redondos en una cuadrícula regular, tal y como se colocan sobre el lienzo adhesivo, para que veas exactamente cómo quedará la pieza terminada.
Cada color se empareja con el código de diamante más cercano por distancia perceptual en CIELAB, así la leyenda corresponde a bolsas de diamantes que puedes comprar de verdad.
La leyenda enlaza cada símbolo con su código de color y el número exacto de diamantes de ese tono, para saber cuántas bolsas necesitas de cada color antes de empezar.
El tamaño del lienzo se calcula multiplicando la rejilla por el tamaño estándar del diamante (2,5 mm), de modo que sabes de antemano cuánto medirá el cuadro.
Descarga un SVG vectorial que se imprime nítido a cualquier tamaño o un PNG para compartir. La plantilla es tuya, sin marcas de agua ni cuentas.
Tu foto se convierte en plantilla íntegramente en tu dispositivo con tecnologías web estándar y nunca se sube a ningún servidor, API de terceros ni almacenamiento en la nube. Eso importa cuando quieres convertir un retrato, la mascota o una foto personal en un cuadro de diamantes de regalo sin dejar la imagen en la infraestructura de otra empresa. Como no se transmite nada, la herramienta sigue funcionando sin conexión una vez cargada la página.
En lugar de inventar tonos, la herramienta empareja cada color de la foto con el código de diamante DMC/DRM más cercano midiendo la distancia en CIELAB, un espacio pensado para coincidir con la percepción humana. Así obtienes una lista concreta de colores comprables con su código y su recuento, en vez de tener que adivinar equivalencias frente a una foto en pantalla.
Cada celda de la rejilla corresponde a un único diamante, y un diamante es de un solo color: no puede mezclar dos tonos. Por eso la herramienta reduce la paleta con k-means en CIELAB sin aplicar tramado, produciendo zonas de color limpias y coherentes que se montan sin confusión, diamante a diamante.
La plantilla incluye lo que necesitas en la mano: diamantes redondos dibujados sobre la rejilla, un símbolo legible por celda, la leyenda con el código y el recuento de cada color y el tamaño final del lienzo. Está diseñada para imprimirse y seguirse, no como una simple vista previa en pantalla.
La pintura con diamantes es una manualidad en la que se pegan pequeñas resinas facetadas — los "diamantes" — sobre un lienzo adhesivo dividido en una rejilla. Cada celda de la rejilla lleva un símbolo que indica qué color de diamante colocar, y al rellenar toda la cuadrícula aparece la imagen, con un brillo característico. Convertir una fotografía en una plantilla de pintura con diamantes es, en el fondo, el mismo problema que el punto de cruz: reducir la resolución a una rejilla y reducir los colores a un conjunto de diamantes comprables.
El primer paso encoge la imagen hasta la rejilla objetivo — por ejemplo 120 diamantes de ancho. En vez de tomar un píxel por celda, la herramienta promedia todos los píxeles de origen que caen dentro de cada cuadro. Ese promedio por área conserva el color representativo de cada zona y evita el ruido del muestreo por píxel más cercano. Cada celda resultante es la posición de un diamante, y su color medio es el que después se ajustará a un color real.
Cada celda guarda todavía un color completo que hay que reducir a la paleta de diamantes elegida. La herramienta aprende esa paleta con k-means en el espacio CIELAB, agrupando los colores de la foto en tantos grupos como colores hayas pedido. Igual que en el punto de cruz, aquí no se aplica tramado: un diamante es de un solo color y no puede mezclar dos tonos dentro de la misma celda, así que cada posición recibe un color sólido. Trabajar en CIELAB en lugar de RGB hace que la reducción respete lo que percibe el ojo y no lo que resulta cómodo en aritmética RGB.
La paleta aprendida de la foto son colores arbitrarios; para montar el cuadro necesitas diamantes que se vendan. Por eso cada color de la paleta se empareja con el código de diamante DMC/DRM más cercano, la nomenclatura habitual en las bolsas de diamantes, midiendo de nuevo la distancia en CIELAB. Así cada celda tiene un código concreto, un símbolo y un lugar en la leyenda. La leyenda añade el número de diamantes de cada color, un dato práctico para saber cuántas bolsas comprar antes de empezar.
El tamaño del lienzo terminado se deduce de la rejilla y del tamaño físico de cada diamante. El estándar de la afición es el diamante de 2,5 mm (los llamados "diamantes redondos" o de perforación completa), así que un lienzo de 120×160 diamantes mide unos 30×40 cm. La herramienta multiplica el ancho y el alto en diamantes por 2,5 mm para mostrarte el tamaño final, de modo que puedes elegir la rejilla en función del cuadro que quieres colgar y no al revés.
Existen dos formas de diamante: redondos y cuadrados. Los redondos son más fáciles y rápidos de colocar con el lápiz aplicador y perdonan pequeñas desalineaciones, por lo que son ideales para empezar; esta herramienta los dibuja así. Los cuadrados encajan borde con borde sin huecos y dan un acabado más nítido y sólido, preferido para piezas grandes de perforación completa, aunque exigen más precisión. El patrón de rejilla y la leyenda funcionan igual para ambos; la diferencia está en la resina que compres.
Los mejores ajustes dependen del motivo y de tu paciencia. Un lienzo más grande (150–200 diamantes de ancho) conserva rasgos finos como ojos o texto, pero multiplica el número de diamantes a colocar; uno menor (80–120) da una pieza más rápida y gráfica. En cuanto al número de colores, menos colores (15–25) es más fácil de montar y produce zonas limpias, mientras que más colores (35–60) reproduce degradados suaves como cielos o tonos de piel a costa de manejar muchas bolsas distintas. Para un primer proyecto, empieza con un lienzo moderado y una paleta reducida. Si te gusta el mismo motivo bordado a mano, el mismo enfoque de rejilla y paleta alimenta un patrón de punto de cruz.
La pintura con diamantes premia las imágenes de motivo claro, buen contraste y fondo sencillo: un retrato, una mascota, una flor, un paisaje contundente. Le cuesta con escenas cargadas de pequeños detalles superpuestos o con fotos de bajo contraste donde todo es un tono medio parecido. Si una primera plantilla se ve confusa, recorta más cerca del motivo, aumenta el ancho en diamantes o reduce los colores para forzar zonas más grandes y legibles. Y si prefieres una versión más gráfica y de bloques como paso previo, un generador de pixel art ayuda a simplificar la imagen antes de convertirla. Una entrada limpia casi siempre supera a pelear con los ajustes.
No. Toda la conversión — reducción a rejilla, cuantización de color y emparejamiento con colores de diamante — se ejecuta localmente en tu navegador con tecnologías web estándar. Tu imagen nunca sale de tu dispositivo.
Sí. Cada color de la plantilla se empareja con el código de diamante DMC/DRM más cercano midiendo la distancia en CIELAB, así la leyenda corresponde a bolsas de diamantes que puedes comprar.
El tamaño se calcula multiplicando la rejilla de diamantes por el tamaño estándar del diamante, 2,5 mm. Por ejemplo, un lienzo de 120×160 diamantes mide unos 30×40 cm. La herramienta te muestra el tamaño final antes de descargar.
Los redondos son más fáciles y rápidos de colocar y perdonan pequeñas desalineaciones, ideales para empezar; esta herramienta los dibuja así. Los cuadrados encajan sin huecos y dan un acabado más sólido, pero exigen más precisión. La plantilla sirve para ambos.
Porque un diamante es de un solo color y no puede mezclar dos tonos dentro de la misma celda. Cada posición debe ser un color sólido, así que la herramienta reduce la paleta con k-means pero nunca aplica difusión de error ni tramado ordenado.
Menos colores (15–25) es más fácil de montar y produce zonas limpias; más colores (35–60) reproduce mejor degradados como cielos o tonos de piel, a cambio de manejar muchas bolsas distintas. Empieza con una paleta reducida en tu primer proyecto.
La leyenda incluye el número de diamantes de cada color. Con ese recuento sabes cuántas bolsas necesitas de cada tono, con algo de margen para las piezas que se pierden o se estropean al colocarlas.
Puedes exportar un SVG vectorial, que se imprime nítido a cualquier tamaño, o un PNG listo para compartir. Ambos incluyen la rejilla de diamantes con símbolos y la leyenda de colores.
No. La plantilla que descargas es limpia, sin marcas de agua, sin logotipos y sin necesidad de crear una cuenta. Es tuya para imprimir y montar.